El Gran Hermano vigila a George Orwel
Orwel vivía en el edificio 27B frente a la plaza Canonbury en Islington, North London. 59 años después de escribir su novela 1984, su casa en un radio de 180 metros se encuentra rodeada por 32 cámaras de vigilancia que graban cada movimiento que se produce.
Estas 32 cámaras son algunas de las 4,2 millones de cámaras diseminadas por todo Gran Bretaña, un cada catorce ciudadanos. Se calcula que en ese país se hallan el 20 % de todas las existentes en el mundo y que cada británico es grabado cada día alrededor de 300 veces.
Estamos llegando a un punto donde todo ciudadano es culpable por defecto y sus movimientos deben ser seguidos y analizados. El mundo que Orwel imaginó, poco a poco, para nuestra desgracia, se hace realidad. En su libro puede leerse el mejor ejemplo que representa la situación que estamos viviendo:
"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano... incesantemente".
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