El RFID llega a los colegios
Poco a poco y como un virus se va extendiendo el uso de RFID entre las personas. En este caso los conejillos de indias son 10 alumnos del instituto Hungerhill, en Reino Unido. Sus uniformes llevan un bonito chip RFID. Como siempre, al intentar implantar un sistema de control y espionaje basado en RFID se muestra una utilidad que "positiva". En este caso, es evitar la necesidad de pasar lista. Cuando un alumno entra en el colegio, un ordenador lee su chip RFID y registra su entrada.
Pero ya se sabe como va lo del RFID... Por cada utilidad positiva, se crean 200 patentes relacionadas con el control de personas, vigilancia y todo tipo de asaltos a la privacidad. Y esa podría ser la respuesta a la pregunta que hacen en "El mundo".
¿No es fácil burlar este sistema? Basta con cambiarle la ropa a otro alumno o pedirle que lleve la ropa de un compañero "pellero" en la mochila.
Claro que es fácil burlarlo. Su intención final no es controlar la asistencia a clase, es acabar de una vez por todas con la poca privacidad que aún nos queda. El fin último de RFID y de sus promotores es que cualquier objeto (y para ellos las personas son objetos) lleven un chip que diga, a quien quiera saberlo, donde se encuentra en cada instante del día. Y para ello deben meterlo en la sociedad poco a poco, empezando por los más indefensos, los niños.
A continuación, si no lo han hecho ya, será para el control de las personas mayores, los discapacitados, los presos, los violadores, los productos de la compra, los productos electrónicos, los medios de transporte... y finalmente, sin darte cuenta, uno bajo tu propia piel. Todo, siempre, para tu seguridad y comodidad.
Primero vinieron a por los comunistas, Y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron a por los judíos, Y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron a por los católicos, Y yo no hablé porque era protestante. Después vinieron a por mí, Y para entonces, ya no quedaba nadie que hablara por mí.
Habla, ahora que aún estás a tiempo. Di NO al RFID.
Comments
- miguel londoño on June 8, 2012, at 05:41 PM







